Este año se va a producir la ridícula coincidencia de que los dos eventos más importantes del año en Cádiz se van a realizar el mismo fin de semana, entre el 31 de octubre y el 2 de noviembre. Si amigos, Monkey Week y Serie Z compartirán fechas y aunque el mal rollo se instaló hace tiempo entre ambas propuestas, uno nunca piensa que llegase un día en que tengas que decidir entre ambas propuestas. No lo puedo evitar, quiero a los chicos de La Mota como si fueran de mi familia, pero normalmente la propuesta rockera del Z siempre llevará las de ganar. Y sin embargo, lo más probable es que simplemente vaya a los dos. Y no es para menos, porque aunque el Monkey pueda tener menos nombre entre el "rockerío", su propuesta es apabullante, sin duda. Desde que se formó como Freek Fest hasta que se conformase como Monkey Week (ahora Deezer Monkey Week), ha sido sinónimo de diversión. E incluso ahora que desde el año pasado ya no se hace nada en el monasterio, a modo de festival después del festival, creo que la propuesta ha ganado, ya que todo se concentra en espacio y tiempo.
A la espera de que el Z comience a publicar grupos, podemos asegurar (vamos, nosotros/yo no, lo han publicado en la web), que en el Monkey estarán a parte de los fabulosos Guadalupe Plata o The Posies... The Cubical! Fantástica banda inglesa que a mí personalmente me encanta.
Veremos cómo se va desarrollando la "partida", aunque en mi opinión, juegan ligas muy distintas e igualmente validas.
Estoy escuchando a Leonar Cohen, estoy intentando escribir algo con un mínimo de sentido, pero, digamos... es complicado. Inés, preciosa niña que llegó el 4 de marzo se fué hoy. Cualquier percepción del dolor que podáis imaginaros es NADA comparado con lo que siento ahora mismo. Gracias a la cantidad de alcohol que llevo encima puedo mitigarlo un poco pero, amigos, os deseo de todo corazón que JAMÁS paséis por algo parecido.
Esto es solo para recordaros que disfrutéis de cada segundo que tengáis de felicidad a vuestro alcance, porque, creedme, es efímero. Y aún así, cada uno de ellos es inimitable. Disfrutad como yo lo hice de los apenas cincuenta días que yo lo hice con Inés, por que si algo he aprendido, es que cada minuto que no vives al 101% es tiempo perdido.
En cualquier caso no quiero mensajes lastimeros, mi intención es recordar que durante muy poco tiempo tuve a un ángel a mi lado, y eso, amigos... eso amigos nadie me lo quitará nadie nunca jamás.
Amigos... disfrutad de vuestros seres queridos. Hacedle saber que les queréis, por que... la vida, es sueño.
Inés, mi vida... saluda a Rulos y dile que vas de mi parte.
En estos tiempos tan putamente jodidos en los que la vida deja de ser un regalo para convertirse en un milagro, el rock and roll se convierte en la salvación, un déjame que acompaño tu dolor que consigue que sigas manteniendo las ganas de pelear. No, no hablo de la puta economía, hablo de tener a tu hija desde que nació en una puta incubadora aferrándose a la vida, a ir y venir todos los días de Jerez a Sevilla (and back), de llevar casi dos meses sorteando malas noticias para vislumbrar la buena muy al final a la que tocas apenas con los dedos y a la que te aferras como se aferra ella. Sí, el ROCK AND ROLL, llamémoslo como se merece, en jodidas mayúsculas, hace que te sientas mucho más vivo de lo que te mereces.
Y hoy me encuentro con este video, el video de adelanto de esta BRUTAL, INCONMENSURABLE BANDA DE ROCK AND ROLL de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz, para los que suspendieron Geografía) llamada Bourbon, que hace que durante unos minutos la vida realmente sea un sitio agradable en el que estar.
Después de haber hecho un pequeño esfuerzo mental en ordenar cuáles han sido mis versiones favoritas “ever”, me apetecía hacer el ejercicio contrario, ver cuáles son las versiones menos inspiradas realizadas por bandas de rock, y desde luego no ha resultado tan placentero… He estado checando en internet las repetidas listas de peores versiones y la verdad es que todo el mundo pone las mismas. Y es que es muy fácil hacer chanza de gente como Celine Dion o Britney Spears metiéndose en berenjenales ajenos como Shook me all night long y I love rock & roll, respectivamente, eso es muy sencillo, son canciones que le vienen enormemente grandes, temas que pertenecen a universos completamente ajenos a ellas. Igualmente, tampoco puedo tener demasiado en cuenta desastrosas versiones en directo, que son momentos poco afortunados de algunos artistas que sobre el escenario se animan un poco y se tiran a la piscina no ya sin saber si hay agua sino siquiera si hay piscina.
Mi lista es de grupos de rock haciendo versiones que en mi opinión destrozan o perjudican seriamente la original siendo además, gente capaz de más. Adelanto que alguno también viene relacionado con mi fobia al grupo en cuestión…
5. Rap Soda y Bohemia- Molotov. A ver, no soy fan de Molotov, pero creo que son cojonudos en lo suyo y tienen algunas canciones muy buenas, pero… aquí se cubrieron de gloria. Una versión propia de del Bohemian Rhapsody de Queen? Ufff… buen intento, chicos…
4. Kashmir – Puff Daddy feat. Jimmy Page. Ay Jimmy… pero en qué cojones estabas pensando, tio!!!!!!!!!!!!! No hay mucho que decir, que seas capaz de destrozar tu propia canción, originalmente una obra maestra… debería estar penado como delito de lesa humanidad. Tema más destrozado por el inútil de Puff Daddy que New York tras una visita dominical de la propia Godzilla. El video además no ayuda a mitigar el ascazo, Puff reinando y Page relegado cubriéndole las espaldas. Un verdadero estropicio innecesario.
3. Kid Rock (Feels Like Making Love). Feels Like Making Love de Bad Company es de esas canciones que por su sencillez debería ser realmente fácil de interpretar. Pero… si eres un tipo ebrio de ego y con la mala costumbre de encubrir tu falta de talento fusilando temas ajenos (unas veces más evidente que otras)… el resultado puede ser atroz. Kid Rock pudo ser grande, pero hace mucho tiempo que lo perdimos. Pasó de ser heredero del rap clásico que mezclaba con estilo el rock más sucio a un mero rockero MTV con ínfulas de cock-rocker-sureño que no llegó a convencer a demasiada gente. Y aquí lo tenemos, empantanando a Bad Company, que sí, que son poco recordados hoy en día, pero… casi mejor así, no? A los clásicos hay que acercarse con respeto, joder.
2. Manson – Tainted love. Pobre Manson… Si aparecía en la lista de mejores versiones, también se merece aparecer aquí sin ninguna duda. Lejanos ya los tiempos del Antichrist Superstar, intentó en más de una ocasión repetir la jugada de revisitar un tema 80’s y actualizarlo, pero ni ellos eran los mismos ni Tainted Love es el Sweet Dreams de Eurythmics. Ni el video (imagen 100% MTV), ni su look de new metalero gótico desfasado ni la propia reinterpretación sirven para nada. NADA. Dudaba en incluir esta o Personal Jesus, pero en la de Depeche Mode al menos calcan el tema original.
1. Metallica – Turn the page. Yeah… hijos de puta, por fin puedo decirlo alto y claro. Nunca me han gustado Metallica, pero cuando hicieron esta versión acartonada de Turn de page me pareció un desperdicio absoluto de tiempo y energía. Pero cuando además tuvieron los santos cojones de despreciar a Bob Seger… ah, amigos… por ahí ya no paso. Y el video personalmente me da bastante asco igualmente. Me gustaría veros haciendo un Lucifer (del disco Mongrel)… dudo mucho que tuvierais lo que realmente hay que tener para estar a la altura.
Hace poco andaba con un amigo asegurándome
que una canción de cierto grupo de los 90’s era la mejor versión que se había
hecho jamás, a lo que yo respondía que no, que había otras… y así estuvimos
unas cuantas cervezas más tarde en una discusión sin fin. Pero me quedé con
ganas de ver realmente cuáles podrían ser las mejores versiones/covers que se
han hecho y tras pensar un poco decidí hacer mi propio “best covers ever, top
ten” al estilo VH1. Solo hay dos reglas: Una, no pueden ser temas pertenecientes
a discos tributo, por aquello de que se “premia” realizarla en el ámbito de una
grabación propia. Y dos, deben aportar algo respecto a la original. Por eso
versiones tan conocidas como Hard to handle de los Black Crowes, o Respect de
Otis Redding en manos de Aretha, por poner un par de ejemplos, no entrarán en
esta lista.
Nota: He quitado los enlaces de GoEar por que a pesar dehaber subido todas las canciones por este sistema, relentizaba mucho el blog, así que he dejado algunos videos y añado una lista de Spotify. Lista de reproducción Top Ten Covers.
Comencemos.
10. “Evil (is goin
on)”, Monster Magnet.
La comenté hace poco en el blog,
una canción original de Willie Dixon y que popularizaría Howlin Wolf. Un blues
rural con el diablo y sus andanzas como tema principal. ¿Qué sucede con el tema
en manos de Wyndorf y compañía? Pues estamos en la época pre-powertrip, de
forma que lo que suena es algo completamente lisérgico con un ritmo que nada
tiene que ver con el acompasado compás del bluesman. Una de esas versiones que
suelen pasar inadvertidas pero que sin duda lleva a otra galaxia al tema
original (y nunca mejor dicho!).
9.“I’m free”, The Soupdragons.
The Soupdragons fueron la típica “one hit wonder” band, tuvieron su
momento de gloria apareciendo bajo la estela de la escena Mánchester de finales
de los 80’s, y lo hicieron con una espectacularversión de I’m free, una canción de los Stones que se incluía en Out of
Our Heads del 65. El mérito absoluto que tuvieron fue sin duda hacer de un tema
simplemente correcto una bomba de rock bailable sobrado de fuerza y ritmo.
Líneas de bajo adictivas, coros, guitarras wua wua, orquestaciones por doquier…
seguro que Mick Jagger se habría sorprendido de que alguien sacase tanto jugo
de tan poco!
La carrera de The Soupdragons no me
produce el más mínimo interés, pero para mí es una de las versiones definitivas
que he llegado a escuchar.
8. “This magic moment”, Loud Reed.
Vaya, otro de los temas que “destrozan” una canción para llevarlo mucho más allá. Un tema que Roy Orbison compuso que Ben E. King con The Drifters popularizaron en los 60's como canción de amor casi juvenil, que con su voz grave y melodiosa lo que provoca es tener hace que tengas ganas de cogerle la mano a tu chica e ir al cine o al parque de atracciones a comer palomitas. Sin embargo Lou Reed consigue que la canción cobre un sentido distinto, con, de nuevo, una cadencia completamente distinta, más inquietante, digamos más juguetona. Y no, uno no puede separar las imágenes de Carretera perdida de esta canción. Posiblemente sin la asociación de la película de David Lynch el This magic momento de Lou Reed te habría atrapado igual, pero es inevitable transportarte a esa enfermiza película a través de una canción que Roy The Drifters interpretaban con el candor que se canta al primer instante en el que conoces a alguien.
(Nota: Juraba que la había compuesto Roy Orbison, pero después de investigar un poco he visto que no, tal que Wikipedia dice esto: "This Magic Moment" is the title of a song composed by lyricist Doc Pomus and pianist Mort Shuman. It is one of their best-known songs. It was recorded first by Ben E. King with The Drifters". Ea, corregido queda el error).
7. “Under my thumb”, The Social Distorsion.
Otra de los Stones. En este caso no podemos decir que la versión haya superado al original, eso es prácticamente imposible, pero es evidente que Mike Ness hace suya la canción de Jagger/ Richards, transformando una composición de ritmo endiabladamente sensual en un tema punk-rock potente y demoledor. El comienzo ya de por sí rocoso parece hacerle un guiño al original, dándole protagonismo a la línea de bajo, pero ay amigo… Mike Ness comienza y no hace enemigos, como si una dulce camarera de bar se convirtiera de repente en una apisonadora sexual que pasa por encima de ti. De nuevo, también los Social tienen la capacidad de llevar la canción a otro ritmo y a otra visión diametralmente distinta a la original.
6. “All along the watchtower”, Jimi Hendrix.
Imposible que no entrara Dylan en un top ten de versiones, posiblemente uno de los artistas más versionados (y copiados) de la historia del rock. Además, durante una buena época se retiró realmente a componer para otros artistas, de forma que esa idea de músico cuyas composiciones ganan con reinterpretaciones ajenas tiene sentido. Los Byrds pueden dar buena fe de eso. Aquí tenemos un clásico absoluto que superó con creces la original, un tema netamente acústico casi folk en manos de Hendrix se convierte en un trallazo blusero-lisérgico que te deja sin aliento, guitarras afiladas, una fuerza de la naturaleza desatada que deja realmente en nada la original. Muchos lo han vuelto a intentar después (U2, por ejemplo), pero desde luego, ni se han acercado a la de Hendrix.
5. “Crossroads”, Cream.
En los 60’s era costumbre beber de las fuentes esenciales del blues más primitivo. Si a estas canciones les añadías músicos sobrados de talento, juventud y un buen puñado de drogas, tenemos cosas como esta, una composición de Robert Johnson sobre su famoso cruce de caminos, angustioso por momentos, que se convierte, en manos de Clapton y compañía, en un vertiginoso rock adenalítico, casi lisérgico por momentos. Un clásico entre los covers.
4. “Strange fruit”, The Twilight Singers.
Strange Fruit era un poema que escribió un profesor del Bronx en los años 30 como protesta a los linchamientos que se producían en el sur americano. Más tarde Billie Holiday lo musicó convirtiéndola en un clásico de su repertorio (pese a que muchas noches tenía prohibido interpretarlo en los clubs, normalmente regentados por blancos). Una letra dura en la que se identifica a los negros colgados en el sur como esa extraña fruta que crece en los árboles sureños. Obviamente, en manos de Holiday tendremos un delicado y áspero jazz que se te introduce como si te tragaras un papel de lija, te apasiona pero te destroza. Y hete aquí que The Twilight Singers, la banda que lideraba en 2004 Greg Dulli publica She Loves You, un disco de versiones de lo más variopinto, entre ellas, Strange Fruit. Aquí la delicada sutiliza jazzy de Holiday se convierte en áspera rabia, un tempo más rock, más clásico, pero realmente arrollador, una de esas canciones que se te clavan dentro de ti y, simplemente, no te sueltan. Dulli consigue algo realmente difícil, que por un momento nos olvidemos de la versión original y sea su voz y su revisión de Strange Fruit la que nos atormente con la visión de cuerpos balanceándose de las ramas de los árboles del sur estadounidense. Magistral.
3. “Gimme shelter”, Grand Funk Railroad.
Oh sorpresa, de nuevo a los Stones! ¿Quién no ha escuchado esta tremenda versión a cargo de los Grand Funk? Si Gimme Shelter originalmente era un tema sensual, con cadencias sinuosas, ritmo engañosamente acompasado, en la versión de los americanos se convierte en un verdadero misil mezcla de rock y funky demoledor, en especial en directo, donde el bajo toma el mando absoluto (yo estoy seguro que Flea escuchó mucho el bajo de los Grand Funk antes de ponerse a tocar en los Chili Peppers). Las guitarras completamente incendiarias, las voces desgarradas… ufff, adoro la original, pero esta apisonadora es, en mi opinión, superior a la de los Stones. Como dicen en inglés, “get over this!”.
2. “Sweet dreams”, Marylin Manson.
¿La versión definitiva? Para algunos lo es, sin duda. Una canción que Eurythmics compusieron en los 80’s siendo un hit absoluto y de lo mejor que se podía escuchar en aquella época en las almibaradas emisoras de radio comerciales. Annie Lenox siempre ha sido una gran cantante, y aquí realmente lo borda con una sonoridad ciertamente angustiosa, una sensación de canción tecno decadente que juega con su aparente sencillez y ritmo machacón, aparte de, como decía, de la penetrante voz de Lenox. Pero… esto parece una canción del cantajuegos al lado de la afrenta que Manson y su banda acometen. Aquí no hay teclados, el riff original lo lleva una guitarra casi lánguida, que casi se muere de putrefacción acompañado por la voz de un Manson en plenitud de facultades (luego vendrían innumerables intentos de repetir el éxito con nuevas versiones de canciones 80’s que no funcionaron en abosluto) , un wua wua inquietante, una angustia generalizada y en general, haciendo que una canción cobre una dimensión sideralmente distinta, dándole fuerza en todos sus componentes e incluso a la letra, que en esta versión realmente te haga sentir sucio e incómodo.
1. “Hurt”, Johhny Cash.
¿Alguien tenía alguna duda de cuál sería la número uno? Obviamente no, es simplemente imposible lograr una transformación más brutal que la que hacen aquí Johnny Cash y Rick Rubin de un tema… industrial!! Efectivamente, si Trent Reznor conseguía que te compadecieras de su dolor a un ritmo frío y afilado, Cash desnuda por completo el tema original despojándolo de todo artificio, una guitarra acústica, su voz, y una recreación del dolor de un septuagenario que lo ha vivido TODO, con unas imágenes del video en el que muestra su parkinson (la canción va inevitablemente unida a las imágenes del video) y que se aferra a ese mismo dolor para sentirse un poco vivo. Cash usando un tema de Nine Inch Nails como epitafio de la carrera de uno de los más grandes. Sólo él podría haberlo hecho. Como decía Reznor, esa canción ya no le pertenecerá jamás.